Deja claro el propósito
Elige una categoría según el motivo principal por el que un visitante abre el producto. Empieza por el problema, el público y la acción principal. Evita promesas exageradas y muestra las limitaciones importantes.
Facilita la verificación
Usa el dominio canónico, capturas precisas, páginas de privacidad o contacto funcionales y una descripción actual. La propiedad verificada aporta contexto, pero no sustituye una evaluación independiente.